Martes 29 de Septiembre de 2026
Dos meses desde la invasión de Ceuta
Se van a cumplir dos meses de la invasión
que sufrió Ceuta.
En este tiempo hemos podido comprobar que el
Gobierno sigue dentro de la inacción. Su Presidente no cumple, pues, con
el mandato de la Constitución (art. 98.2), pues ni dirige la acción del Gobierno
en este problema ni coordina sus funciones, pues podríamos decir que,
fuera de las palabras mágicas y frases solemnes que se han pronunciado, nada
razonable y efectivo se ha hecho para revertir las consecuencias de la invasión
y tampoco nada en relación a prevenir futuras invasiones. En Ceuta, es un hecho
incontestable, existe un problema social global y gravísimo que viene determinado,
desde el momento de la invasión, por la aún existencia de miles de asaltantes
que inundan la ciudad y que crean todo tipo de problemas que no se solucionan;
y es igualmente evidente que al contrario de la acción (aunque ciertamente equivocada),
por ejemplo, desarrollada en el caso
Maricarmen, en este tema no se ha movido para proponer la aprobación de leyes o promulgar de
forma urgente los Decretos-Leyes necesarios para prevenir e impedir futuras invasiones
o incluso para posibilitar una inmediata expulsión de los asaltantes aún en Ceuta
y solucionar los problemas existentes desde la invasión.
Pero no sólo esto; en este tiempo
todo parece indicar, de lo que se sabe de la investigación judicial en marcha y
de las dimisiones del Delegado de Gobierno y de su jefe de Gabinete, que nada
se hizo conscientemente para evitar la invasión o, al menos, para oponerse a
ella, inacción cuya imagen patética sigue siendo las vacaciones del
Presidente, a las que decía tenía derecho.
Todo ello (como ya advertíamos tras
la invasión) crea un marco de responsabilidad que puede llevarnos más allá de
la simplemente política(que por supuesto), para acercarse peligrosamente a la
responsabilidad jurídica de todo tipo, incluida la penal.
Valentín Cortés