Miércoles 14 de Enero de 2026
La Constitución como pretexto puntual
No pensaba opinar hoy de la política
legislativa anticonstitucional del Gobierno en materia de arrendamientos, pero
la polémica en el seno de éste, sobre el contenido que ha de tener el RDL en la
materia que nos anunció el Presidente, me mueve a ello.
Esta polémica podría llevarnos erróneamente
a la “ternura” (digamos constitucional) al observar cómo el sector socialista
rechaza la propuesta del sector comunista de prorrogar la norma que impone la
prórroga forzosa de los contratos de arrendamiento de vivienda por ser una
medida anticonstitucional (¡¡¡). Pero no caigamos en el error porque ese Gobierno,
compuesto por ambas formaciones políticas, lleva practicando una política legislativa
en materia de arrendamientos que, por muchas razones ( no sólo la citada), es,
en mi opinión, claramente anticonstitucional al prohibir los desahucios (tal
como veíamos ayer), al obligar al arrendador a prorrogar contratos de
arrendamientos consumidos el tiempo pactado, al fijar y limitar subidas de la
renta con criterios absolutamente arbitrarios fuera de lo pactado y por un larguísimo
etc que me abstengo de citar. Obsérvese, además, que el sector comunista no
rechaza la medida propuesta por el sector socialista (vid. nuestro blog de
ayer) por ser anticonstitucional (que sería lo adecuando dado que lo es), sino
por “favorecer a los ricos”, lo que es un criterio (digámoslo con un poco de
ironía) de enorme calado jurídico, pero muy lejos de la Constitución. En
resumen, ni uno ni otro sector del Gobierno son sensibles, ni lo han sido, a
las limitaciones y prohibiciones que de la Constitución se derivan y que hacen anticonstitucional
esa política legislativa en materia arrendaticia que llevan a cabo. La invocación
de la Constitución es un puro pretexto político que sirve para atacar un sector
a otro, sin que a ninguno de los dos les guie realmente un repentino fervor
constitucional.
Valentín Cortés