Viernes 18 de Septiembre de 2026
Invasión e inacción de Gobierno
Hay dos términos, de gran contenido
jurídico y constitucional, que gran parte de la prensa (no toda) utiliza de forma continuada para referirse a los acontecimientos de Ceuta. Se habla de invasión
y se hace referencia a la inacción del Gobierno y se hace con gran
acierto, según mi opinión que vengo manteniendo desde el principio de esta
crisis.
La invasión nos lleva a
conceptos constitucionales como soberanía nacional (art.1.2) e integridad
territorial (art.8.1) cuya defensa y garantía la Constitución pone como misión
de las Fuerzas Armadas(art.8.1). De ellos se acordó el Presidente de Gobierno
en un arranque de claridad constitucional a principios de la crisis. La invasión
pone en peligro o impide temporalmente, en distintos grados de intensidad, la
plena soberanía nacional porque supone un ataque a la integridad territorial.
El otro término es inacción que
se contrapone a acción de Gobierno, que el art. 98.2 Constitución otorga
al Presidente de Gobierno, que está encargado (art.97 Constitución) de dirigir
la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa
del Estado. Esta inacción en acabar con la invasión se está investigando, como tal, por el Poder Judicial
a los efectos de dilucidar su existencia y derivar de ello, en su caso,
posibles responsabilidades penales. Con la utilización de esos términos, no se
trata de criticar puntuales políticas más o menos acertadas, sino de constatar lo que incluso
va más allá de la mera pasividad, pues se trata de una inacción que pareciera nacer de una decisión
clara de su Presidente que incluso torpedea la exigencia de acción hecha por la
autoridades de Ceuta, de una parte del Parlamento, del conjunto de la sociedad,
o de, incluso, la Unión Europea ( ayer mismo, con la oposición socialista). Quizá
todo se deba a que el Presidente no se ve concernido en el tema, lo que explica
que se excusara alegando el derecho a vacaciones o que ahora nos remita con
desdén al Sr. Vivas para contestar a preguntas que sí le conciernen
constitucionalmente.
Valentín Cortés