Lunes 5 de Octubre de 2026
Elecciones generales y lo que se decide
Con la convocatoria de elecciones
generales, y la correspondiente disolución de las Cortes, se pone fin a una
legislatura que será recordada como la de la quiebra profunda del Estado de
Derecho. No tengo que recordar las veces y los supuestos que en este blog, de
forma insistente, hemos citado y opinado sobre esos casos, en los que ha habido
ataques, quiebras y violaciones del Estado de Derecho de modo que no haré ahora
un repaso de ellos. Quiero decir que, desde nuestro ángulo de opinión, lo que está
en juego en las próximas elecciones es, pues, saber si los españoles arrinconarán a todos esos políticos que se han
permitido subvertir impunemente la Constitución, en muchas ocasiones con la bendición
del Tribunal Constitucional, que para
mayor dislate constitucional o bien sustituye al Tribunal Supremo o bien crea
normas y derechos constitucionales, y, por demás, con la anomalía del Ministerio Fiscal,
en cuya cúpula ha estado alguien condenado por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones. Un Estado de Derecho
en el que el Poder Legislativo (con alguna excepción) ha sido una ampliación acrítica
y sectaria de la política del Gobierno. Un Estado de Derecho que ha subsistido
gracias a la entereza del Poder Judicial que no ha cedido al chantaje, la
presión y a la injuria y difamación provenientes del Poder Ejecutivo que, en el
colmo del desprecio de la Constitución y de las normas democráticas de gobernar,
se ha permitido la vergüenza de actuar sin ni siquiera presentar a debate los
presupuestos en toda esta legislatura.
Esto es, desde nuestra perspectiva, lo que está en juego: o
persistimos en el camino de la destrucción del Estado de Derecho o lo salvamos
y arrinconamos a toda esa manera de proceder y a todos sus actores, a los que hemos sufrido y padecido estos años.
Valentín Cortés