Jueves 23 de Abril de 2026
Un brindis al Sol
Ya sabemos que la precisión terminológica
requiere una base de conocimiento que, tratándose de la Constitución, es
exigible a toda la clase política, mucho más al Presidente de Gobierno. El
conocimiento no se supone, se tiene o no se tiene, y es difícil echarlo de
menos cuando, como en el caso del Presidente, se modifican o mutan las bases
del propio comportamiento político a conveniencia de unos intereses también mutantes,
pero a mí no me cabe duda de que el Presidente, al menos, tiene un conocimiento
básico de los conceptos esenciales de la Constitución.
Digo todo esto, porque escandalizarse,
como ha hecho ayer un amplio sector de la prensa nacional, porque el Presidente
habla de España y Cataluña como dos países distintos, es un ejercicio
sin recorrido constitucional. En efecto, la Constitución habla de España
como Estado(art.1); de la nación española como única e
indivisible(art.2.1) y de regiones y nacionalidades que la “integran” (art.2.1)
(entre ellas Cataluña). En la Constitución, pues, no existen entidades que se
llamen “país” y ese conocimiento lo tiene el Presidente, de modo que
estamos ante un paradigmático “brindis al Sol”, pues el Presidente también
sabe que conseguir que Cataluña sea una entidad distinta y similar a España
requiere una modificación y reforma constitucional imposibles, aunque ese
brindis, como le ocurre a los toreros que lo han practicado, le pueda reportar
aplausos calurosos, pero sólo de los tendidos de Sol.
Valentín Cortés