Martes 28 de Abril de 2026
La prioridad nacional: “manca finezza”
La “prioridad nacional”, de la que
hablamos sin citarla el pasado día 22 de Abril, es referencia total y abusiva en
todos los medios de comunicación. De ser un concepto, podríamos decir que, cada
día que pasa, se observa que es menos concreto, menos absoluto y más relativo,
en modo tal que cuando pase a ser, si así ocurre, un concepto jurídico
contenido en el supuesto de hecho de una norma, todo el mundo dirá que es un
concepto amplio, abierto, relativo, indeterminado, o cualquier otro apelativo
que lo que esconde es incerteza en su contenido, en definitiva, un cajón de
sastre que puede contener pocas o muchas cosas, según los casos. Y siendo así ¿cómo
se puede hablar en esa situación, de que, por sí y en sí, sin desarrollo legal, esa prioridad nacional
es sustancialmente anticonstitucional (según han dicho de una u otra manera,
por poner un ejemplo, los Sres. Zapatero o Sánchez)? Digamos además que la igualdad,
que es el espejo dónde debe mirarse esa prioridad nacional, y que se establece
en el art. 14 de la Constitución como una de las bases de los derechos de los
ciudadanos, como tal derecho no es absoluto, pues depende de las situaciones
que se comparen y midan por el mismo rasero de igualdad; y así lo tiene establecido
la doctrina asentada desde hace ya mucho tiempo del Tribunal Constitucional. Ni
somos iguales (en el sentido que hablan algunos políticos) ni el derecho y la Constitución
nos trata como tales (por ejemplo, vid. nuestro blog del día 22 de Abril).
Este es un debate que exige “finezza”
(Andreotti y su “manca finezza” en relación con la política española)
que, en efecto, nos falta porque nos sobra mucha brocha gorda interesada sólo en la política sectaria.
Valentín Cortés