Miércoles 28 de Enero de 2026
El Gobierno fuera de la Constitución
Ofenden a la inteligencia, me
imagino, de muchos ciudadanos las declaraciones desahogadas y frívolas de
miembros del Gobierno, empezando por su Presidente, quienes, tras el rechazo
del Decreto-Ley ómnibus que incluía la revalorización de las pensiones (junto,
por ejemplo, a la prohibición de “desokupar”), afirman sin pudor que los
responsables de que no suban las pensiones son los partidos políticos que han
negado la convalidación de tal decreto votando en contra. Pero, eso sería sólo
motivo de una mezcla de rechazo y estupor, porque no impide, ante esa frivolidad
irresponsable, que se produzca una enorme preocupación al comprobar una vez más
el grado de deterioro constitucional que tiene el Gobierno en su esencial acción
de todos los días que no es otra que establecer la política interior y exterior
de España (art.97 de CE). Para ello es fundamental ejercer la iniciativa legislativa
que le concede y le impone el art. 87 CE (y hacerlo bien, conforme a la CE),
pues no se pueden regular las relaciones del Estado con los ciudadanos y de
estos entre sí fuera de la norma jurídica. Y vemos que no hay proyectos de
Ley,( ni siquiera para regular la legalización de cientos de miles de inmigrantes ilegales, que alcanzarán
la residencia y quizá la ciudadanía, haciéndolo por un simple
decreto), todo lo más proposiciones de ley de los partidos que están en
el Gobierno para evitarse (en fraude de la CE) trámites constitucionales,pre-parlamentarios
y parlamentarios, esenciales que se desprecian por principio; vemos que se abusa
de los decretos-leyes violando el art.86 CE, pues en las materias reguladas no
hay las más de las veces ni extraordinaria ni urgente necesidad de hacerlo; o
se presentan de forma reiterada estos decretos-ómnibus que son ejemplo de coacción
y negación de los derechos constitucionales
de los parlamentarios. Es un Gobierno que actúa fuera de los márgenes de la Constitución:
eso es lo realmente preocupante, pues además parece no importarle
lo más mínimo.
Valentín Cortés