Martes 13 de Enero de 2026
El fracaso de la política en
vivienda y las reformas legales
El Presidente del Gobierno ha anunciado
otro RDL en materia de vivienda para, entre otras cosas, dar exención del IRPF
a los arrendadores que, al renovar el contrato no suban la renta. Cabe
recordar que gran parte del gravísimo problema de la vivienda (poca oferta y
carestía) se debe a la inexistencia de una política activa de vivienda de promoción
publica y a una serie de modificaciones legales perversas que anulan o hacen imposible
el ejercicio de derechos del arrendador derivados del incumplimiento del
contrato de arrendamiento por el arrendatario, siendo el paradigmático, pero no
el único, la imposibilidad de tutela judicial efectiva en casos de desahucio
con violación fragrante del art. 24 de la Constitución. Mientras esta situación y otras parecidas no se reviertan, será difícil que un mercado que está en manos
privadas pueda ser normal.
Ahora lo que se propone va en la
misma dirección de fracaso y de empeoramiento de la situación de la vivienda,
pues se une el factor del intervencionismo anticonstitucional del Estado a un
problema gravísimo de inseguridad jurídica que afecta a la Constitución (art.9.3),
pues parece que se condiciona el
ejercicio de derechos que se ejercen a lo largo de años (determinación de la
renta contractual y su adecuación sucesiva a las circunstancias de inflación) a
unos intereses fiscales del Estado que son del momento y que determinan inexorablemente modificaciones o derogaciones de la ley.
Ya que el Estado no parece sensible
a intervenir como actor en el mercado de la vivienda, es necesario por salud
constitucional y social que no intervenga en las relaciones jurídicas privadas
de los ciudadanos, pues la realidad nos demuestra que esa intervención es la
mejor manera de que aquellos se abstengan de entrar como arrendadores en unas
relaciones dirigidas por el Estado que quedan a merced de la voluntad cambiante de éste o de la autoridad del momento.
Valentín Cortés