Jueves 22 de Enero de 2026
La intervención pública de
ayer sobre el accidente ferroviario del Ministro Puente
Escuchar al Ministro Puente ayer
hablando de las circunstancias en torno al accidente ferroviario de Adamuz me
recordó las declaraciones ante el Juez, que he oído muchas veces en el
ejercicio de la profesión de abogado, de directivos de empresas responsables de
daños producidos por acción u omisión negligente, que al final, en la sentencia,
lo fueron: muchas veces estaban repletas de ambigüedad e imprecisión, y unidas a excusas contundentes de inocencia pero
basadas en datos o hechos de poca consistencia lógica y de no mayor pertinencia
al caso. Porque, el problema de la credibilidad del Ministro es la conciencia generalizada,
y de la evidencia, de falta de mantenimiento de la red ferroviaria que se une a
la falta de credibilidad de algunas empresas contratadas por Adif para el mantenimiento
que se dice se ha efectuado en el tramo ferroviario en el que se ha producido
el accidente, empresas que se habrían contratado en el marco de corrupciones
que se están investigando en otros juzgados y que afectan a antiguos dirigentes
de Adif y del Ministerio. Si el Ministro quiere diluir esa posible responsabilidad
en un caso fortuito o trasladarla a la propiedad del tren descarrilado, es difícil
que así lo consiga.
Quiero decir además con todo esto, que el Ministro
no hablaba ayer como la autoridad estatal que es, sino como la persona que,
dado el tenor de su intervención, ya asume, negándolo (y no es una contradicción,
es una paradoja), la responsabilidad en esta enorme desgracia personal y
material producida en el accidente.
Valentín Cortés