Viernes 26 de Junio de 2026
¿Cómo es posible que el
Presidente orille lo que aprueban las Cortes?
Según se deduce de la lectura de la
generalidad de la prensa, el ciudadano español se cuestiona en estos momentos cómo
es posible que el Sr. Sánchez no presente una cuestión de confianza, o dimita,
si es que la mayoría absoluta del Congreso y la del Senado se lo están
exigiendo. Y la respuesta parece ser muy fácil: no existe un deber, tampoco una
obligación, jurídicas expresas que la Constitución imponga al Presidente del
Gobierno en estas ocasiones, precisamente porque ambas decisiones, que se exigen
al Presidente, pertenecen al ámbito de su libre voluntad, como establece el art.
112 Constitución, que nos dice que el planteamiento de dicha cuestión es una facultad
personal del Presidente de Gobierno ( que ejerce o no, según su voluntad),
siendo la dimisión sólo un deber en el supuesto
de que el Congreso niegue esa confianza (art.114 Constitución). Por eso, ayer afirmábamos
que, en el caso de Junts, tal petición es un clarísimo fraude, pues el efecto
que pretende (la dimisión) lo debería conseguir, si realmente lo quisiera,
presentando con PP y Vox una moción de censura, a lo que se niega: eso es
fraude constitucional y pura corrupción en los términos que nos dice el Tribunal
Supremo. Porque, lo que realmente busca Junts es “vender” una vez más sus votos
por cualquier ventaja que se le pueda ocurrir pedir al Sr. Sánchez, como ha
venido ocurriendo hasta ahora. Y sabiendo que es así, el ciudadano se puede
preguntar: pero, siendo así ¿puede tener todo esto una reacción jurídica?. Debería
tenerla, pues quizá la “falta de voluntad” que se observa en el Presidente
podría, en su caso, calificarse de antijurídica y anticonstitucional, si todo
ello ( la petición de Junts incluida) se enmarca en el concepto “corrupción”
que el Tribunal Supremo ha manejado en la sentencia tantas veces citada de Ábalos,
pues en realidad la petición y la negativa no son sino partes de una “negociación”
de fraude a la Constitución en una actuación política de “tira y afloja” en el marco político que permite esa corrupción,
en el que pareciera que nada importa cuáles sean los intereses de la Nación.
Valentín Cortés
No hay comentarios:
Publicar un comentario