Martes 9 de Junio de 2026
La Constitución y la dignidad de las personas
El discurso ayer del Papa en el
Congreso, podemos decir, fue una magnífica clase ya oída de Filosofía del Derecho
en la que se plantea el problema básico de la Ley Justa, pues puede
haber leyes aprobadas por el Parlamento que no se adecúen a la idea de Justicia
que tenemos. Por tanto, se trata de solucionar la dicotomía Justicia-Legalidad.
Simplificando mucho, dado las
condiciones y limitaciones de este blog, podríamos decir que, en los sistemas jurídicos
modernos, desde la Teoría Pura del Derecho de Kelsen, se ha entendido
que una ley es justa cuando se adapta a la Constitución. Lo que el Papa dijo
ayer en el Congreso, a los parlamentarios españoles, es que no basta con eso,
pues, fuera del Derecho aun está la Moral y la Ética como posible definitoria
del Derecho, con base, tal como ya hacíamos notar ayer (opinando sobre sus discursos
anteriores), en la dignidad de la persona. Los supuestos (entre otros, por
ejemplo, el aborto, la eutanasia) mencionados por el Papa son paradigmáticos,
pues no es lo mismo no penar conductas que convertirlas en el resultado de derechos
amparados y protegidos a nivel constitucional; lo primero, no atenta a la dignidad
de la persona, lo segundo, no la respeta; y como estos ejemplos, otros que se
podrían manejar de normas concernientes a los derechos de las personas, desde
la vida en adelante.
El problema planteado no es teórico,
es real y de ahora. Es de una enorme importancia y profundidad y no puede ser
solucionado con esquemas rígidos y predeterminados. Y como he dicho, es un
problema que tenemos en la actualidad, dado que existe la idea en el Ejecutivo
de convertir, precisamente el aborto y la eutanasia en derechos expresamente
recogidos en la Constitución: eso que llaman blindar lo que hasta ahora
es una equivocada y deficiente doctrina del Tribunal Constitucional dictada al hilo
de sus sentencias sobre el aborto y la eutanasia.
Valentín Cortés
No hay comentarios:
Publicar un comentario