Miércoles 21 de Enero de 2026
La diligencia de los
responsables del tráfico ferroviario a examen
La lectura de la prensa nos pone ahora
ante un sinfín de noticias sobre las actividades de Adif y del Ministerio del
Sr. Puente, todas ellas anteriores al desastre del domingo pasado, que parecen
tener como denominador común cuando menos el abandono, la desidia y el error a
la hora de tomar o no decisiones y medidas referentes al tráfico ferroviario.
Incluso nos enteramos ahora de que empresas, que están inmersas en la
investigación de la UCO en casos de corrupción política en el citado Ministerio,
llevaron a cabo obras de trascendencia en la infraestructura ferroviaria que se
ha visto afectada directamente en el accidente. Curiosamente no existe en la
prensa un aporte de noticias similar con relación a la fabricación y
mantenimiento del tren que descarriló, sobre el que públicamente no se han
producido dudas de su buen estado.
Todo esto, de ser cierto, en principio
nos pondría de lleno, jurídicamente, en un plano muy relevante en cuanto a la responsabilidad
de los daños producidos, pues nos revelaría una actividad y toma de decisiones
que se saldrían de los moldes de la debida diligencia con la que
los responsables de toda actividad política y comercial ( el tráfico ferroviario
se desarrolla y envuelve un sinfín de contratos mercantiles) debe regirse, para
en caso contrario, poder caer en la negligencia o, incluso, en la imprudencia
de las personas y organismos que dirigen todo este complicado conjunto de
actuaciones que hace posible el tráfico ferroviario. Y no me refiero a responsabilidades
penales, ni siquiera a las políticas, sino a las meramente civiles y
mercantiles que son las que en este momento importan.
Valentín Cortés
No hay comentarios:
Publicar un comentario