Viernes 13 de febrero de 2026
El “caso mascarillas” en el
Tribunal Supremo (TS) y las esperanzas salvíficas puestas en el Tribunal Constitucional(TC)
La primera sesión del juicio oral
en el TS por el llamado caso “mascarillas” (Sres. Ábalos, Koldo, Aldama y
demás), enfrentó a la Sala ante, lo que podríamos llamar, una partida de cartas
en la que pareciera que estaban previamente marcadas. Pongo tres ejemplos: plantear
la recusación de cinco magistrados de la Sala enjuiciadora en ese momento --cuando la composición del Tribunal se conocía
desde hacía ya varias semanas y cuando la Ley establece un tiempo para hacerlo
ampliamente superado-- tiene toda la apariencia de haberse hecho siendo conscientes
de que se rechazaría de plano. Igualmente cabe pensar de la petición de que el
juicio sea visto y decidido por la Audiencia Nacional, alegando la perdida de la
condición de diputado por el Sr. Ábalos, cuando previamente se dictó el auto de
apertura del juicio oral por el Tribunal Supremo y ese traslado de la competencia
es imposible legalmente. Por último, la petición de la prueba del polígrafo al
que se sometería la declaración del Sr. Koldo, cuando no está recogida ni
admitida dicha prueba por nuestra Ley de Enjuiciamiento Criminal (Lecrim) y
cuando se opondría de lleno a las normas que se establecen en la ley para la práctica
de la declaración de los acusados (arts. 390 y ss, Lecrim), no tiene solvencia científica
y se opondría al principio de la valoración libre de la prueba (fundamental en
el proceso penal,art.741 Lecrim)
Todo parece indicar que se apuesta
por dejar preparada la vía al Tribunal Constitucional, en el que los acusados
pareciera que tienen puestas sus esperanzas salvíficas con anulaciones que no
parece que haya duda que pedirán.
Valentín Cortés