Viernes 22 de Mayo de 2026
La Justicia y su interferencia en la vida social
La prensa dió cuenta de que la imputación
del Sr. Zapatero, y las actuaciones judiciales sucesivas que se han conocido el
martes pasado, se retrasaron cinco días para no interferir en el resultado
de las elecciones andaluzas. Esta práctica judicial, que empezó hace ya
bastantes años, y que se sigue, podemos decir, de forma general cuando se trata
de asuntos con significado político, nunca la he entendido, pues es querer
sacar la actividad judicial de la realidad social que juzga, pretendiendo que la
acción de la Justicia sea neutra para el conjunto de la sociedad. Es claro que
ello es consustancialmente imposible, porque sería tanto como afirmar que el
delito, la falta, la violación de derechos, el incumplimiento de las
obligaciones, etc, todo ello realmente se realiza en abstracto y en un
laboratorio o seminario de ideas. Obsérvese que, además, ese no querer interferir
en el resultado de las elecciones, realmente lo que produce es la interferencia
en el sentido contrario al que se quiere evitar, sin perder de vista que, dada
la situación de crisis política-moral-legal casi continua y gravísima en la que
vivimos, se antoja muy difícil desligar una cierta actuación política del
reproche de la Constitución y del Ordenamiento Jurídico, incluido el Código Penal.
Lo que decimos no evita perseguir y castigar, en su caso, los hipotéticos casos
en los que la actividad judicial se pudiera llevar a cabo para interferir en la
acción política; pero esa posible excepción no avala, según nuestro criterio, este
prurito equivocado de no interferencia que comentamos.
Valentín Cortés