Martes 6 de Octubre de 2026
¿De nuevo los decretos MariCarmen?
El deterioro reputacional del
Gobierno es tal que una inmensa mayoría de la prensa da por seguro que el
Gobierno llevará al Congreso (Diputación Permanente) los dos decretos (se supone
que en lo meramente accidental modificados) que fueron rechazados por la Cámara
hace menos de una semana y que, por tanto, fueron derogados. Es tanto ese
deterioro desde el punto de vista constitucional que en la prensa podemos leer muy
diversos y acertados trabajos jurídicos ( a los que me remito) que explican por
qué la aprobación de esos decretos por el Gobierno significaría un verdadero y mayúsculo
fraude constitucional, y lo que debería hacer el Gobierno para que esos
decretos “colaran” en el Tribunal Constitucional teniendo en cuenta lo que en
la Constitución es un Decreto-ley ( art.86), lo que es un Gobierno en funciones(art
101.2), lo que es la Diputación Permanente y su identidad con la Cámara
disuelta(art. 78) y lo que significa que el Congreso decida no ratificar un
decreto-ley( derogación, art. art.86.2) en relación con el derecho de los diputados
a controlar la acción del Gobierno o lo que significa arbitrariedad en el
texto constitucional(art.9.3).
Y, al mismo tiempo, el deterioro reputacional
del Tribunal Constitucional es de tal grado que, a pesar de todo, toda esa prensa
piensa que, a la postre, esos anunciados decretos leyes efectivamente serán “santificados”
por el Tribunal Constitucional. Pero, bastaría con tan sólo aplicar las
enseñanzas de Don Federico de Castro sobre el fraude de ley para que así no
ocurriera.
Valentín Cortés