Martes 3 de Noviembre de 2026
Fin de la acampada en la
Puerta del Sol
La prensa da cuenta del desalojo,
que ha llevado a cabo esta madrugada la policía, de los acampados en la Puerta
del Sol de Madrid. Las razones esgrimidas para tal actuación policial, según he
podido leer en la prensa, han sido básicamente mantener que el derecho de manifestación
(y de ocupación del espacio público, por consiguiente) de los acampados “no es ilimitado”
en el tiempo, algo tan obvio que entra de lleno en lo que puede calificarse de verdad
de Perogrullo.
La terminación de esta situación de ilegalidad manifiesta, no
impide que ahora pongamos de manifiesto que, en cualquier caso, dado el muy largo
tiempo que ha sido protegido ese derecho de manifestación --que no
necesariamente se tenía haber ejercido a través de una acampada en suelo público,
y que, en todo momento, se ha ejercido además en contra y en perjuicio de los derechos
de los demás vecinos y ciudadanos y de sus intereses--, todo indica que hemos
estado ante una actuación de la Administración que permitiendo la acampada ha
sido de principio al final clara y
manifiestamente arbitraria, pues, incluso, la determinación del momento en el que hay que
pensar, según la Delegación de Gobierno, que se han traspasado los límites temporales de la protección
de tal derecho de los manifestantes, y se ha puesto fin a la manifestación,
responde claramente al capricho y arbitrariedad de la Delegación de Gobierno de
Madrid, pues sinceramente creo que no responde a razones jurídicas y legales superiores
sino que coincide ( la terminación) con que tal acampada no es beneficiosa ya
para los intereses electorales del Gobierno.
Valentín Cortés