Viernes 28 de Febrero de 2025
El Ministro de Justicia y su
reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal(LECrim)
Leo en la prensa (www.elmundo.es)
que el Ministro de Justicia, Sr. Bolaños, ha manifestado su decisión de
modificar la LECrim insistiendo, ante la Comisión de Justicia del Congreso, en dos
puntos claves de esa reforma: la acusación popular y la instrucción en manos
del Ministerio Fiscal. De la acusación popular ha dicho literalmente que es “un
nido de filtraciones, denigración, denuncias falsas y persecuciones”, lo
que es ciertamente una descripción muy grave para algo que es un derecho constitucional
de todos los ciudadanos (art 125 de la Constitución). Si fuera coherente con su
pensamiento el Ministro debería actuar de inmediato, pero eliminar la acusación
popular (lo que sería adecuado ante la descripción que hace de la institución)
no puede hacerlo sin cambiar la Constitución; pienso, pues, que debería modificar la ley para aumentar las penas a los infractores del secreto sumarial y castigar con penas,
criminales y económicas, a quienes utilicen en fraude un derecho constitucional
como ese. En ese caso, yo estaría de acuerdo con él. Me temo que su
modificación no va del todo por ese camino.
Con la acusación popular alicorta o prácticamente imposibilitada,
con el predominio del Ministerio Fiscal en la función de acusar, adjudicar en
esas condiciones la instrucción penal al Ministerio Fiscal tiene enormes y muy
variados problemas que hay que resolver, pero hay uno, principal e
insoslayable: la instrucción en manos del Fiscal requiere una modificación de la esencia del actual Ministerio Fiscal: el
Ministerio Fiscal debe ser independiente de cualquier Poder del Estado y estar sometido
únicamente al imperio de la Ley y los fiscales deben ser independientes,
inamovibles y sometidos únicamente al imperio de la Ley. Hasta ahora,
desgraciadamente, no he oído al Ministro algo que me haga pensar que su reforma
va por ese camino.
Valentín Cortés